A cada uno de nosotros nos suceden cosas en este mundo que no podemos entender; es entonces cuando la fe se pone a prueba hasta su último límite; y en tales momentos es dulzura para el alma recordar que Jesús también lo pasó en Getsemaní... Cada persona. tiene su propio Getsemaní, y cada persona tiene que aprender a decir: "Hágase Tu voluntad..."» Y sobre el grito de Jesús en la Cruz, «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?»: «Puede ser que haya algo aquí -si podemos decirlo asímás humano. A mí me parece que Jesús no sería Jesús si no hubiera sondeado las simas más profundas de la experiencia humana. En la experiencia humana, en el transcurso de la vida, cuando las más amargas tragedias la invaden, hay momentos cuando nos parece sentir que Dios Se ha olvidado de nosotros; cuando estamos inmersos en una situación que sobrepasa nuestro entendimiento y nos sentimos abandonados hasta de Dios... Aquí vemos a Jesús sondeando las más negras profundidades de la situación humana, para que no hubiera ninguna de la que pudiéramos decir que Él no la pasó antes que nosotros... Aquí tenemos algo de valor incalculable. Jesús pasó por el abismo más insondable, y salió de nuevo a la luz. Nosotros también, si nos aferramos a Dios aun cuando parece que no hay Dios, manteniendo los restos de nuestra fe desesperada e invenciblemente, no cabe duda que la aurora romperá y saldremos victoriosos. El vencedor es el que se niega a creer que Dios Se ha olvidado de él aun cuando todas las fibras de su ser se sientan abandonadas. Vencedor es aquel que no deja que se le pierda nunca la fe, aun cuando sienta que ya ha perdido toda su base. Vencedor es el que se ha sumido hasta las profundidades, y todavía se aferra a Dios, porque eso es lo que hizo En un abrir y cerrar de ojos
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viernes, 27 de noviembre de 2009
Dios No Desconoce Tu Aflicción
A cada uno de nosotros nos suceden cosas en este mundo que no podemos entender; es entonces cuando la fe se pone a prueba hasta su último límite; y en tales momentos es dulzura para el alma recordar que Jesús también lo pasó en Getsemaní... Cada persona. tiene su propio Getsemaní, y cada persona tiene que aprender a decir: "Hágase Tu voluntad..."» Y sobre el grito de Jesús en la Cruz, «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?»: «Puede ser que haya algo aquí -si podemos decirlo asímás humano. A mí me parece que Jesús no sería Jesús si no hubiera sondeado las simas más profundas de la experiencia humana. En la experiencia humana, en el transcurso de la vida, cuando las más amargas tragedias la invaden, hay momentos cuando nos parece sentir que Dios Se ha olvidado de nosotros; cuando estamos inmersos en una situación que sobrepasa nuestro entendimiento y nos sentimos abandonados hasta de Dios... Aquí vemos a Jesús sondeando las más negras profundidades de la situación humana, para que no hubiera ninguna de la que pudiéramos decir que Él no la pasó antes que nosotros... Aquí tenemos algo de valor incalculable. Jesús pasó por el abismo más insondable, y salió de nuevo a la luz. Nosotros también, si nos aferramos a Dios aun cuando parece que no hay Dios, manteniendo los restos de nuestra fe desesperada e invenciblemente, no cabe duda que la aurora romperá y saldremos victoriosos. El vencedor es el que se niega a creer que Dios Se ha olvidado de él aun cuando todas las fibras de su ser se sientan abandonadas. Vencedor es aquel que no deja que se le pierda nunca la fe, aun cuando sienta que ya ha perdido toda su base. Vencedor es el que se ha sumido hasta las profundidades, y todavía se aferra a Dios, porque eso es lo que hizo En un abrir y cerrar de ojos
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